Solía pensar que no existían los príncipes, que las películas de Disney sólo eran malas expectativas para mí, pero creo, en estos momentos, que estaba equivocada.
Estaba equivocada porque en las películas te lo ponen todo muy lindo, siempre te despierta él, de ser rana pasa a príncipe y encima te devuelve el zapato que se te había perdido. Pues bien, pasé quince años buscando a alguien así, pasándome horas pegada frente al televisor viendo cómo actuaba ese fantástico príncipe y en realidad no sabía que era tan fácil encontrarlo. Bueno, ni siquiera hizo falta buscarlo, él llegó, sin aviso, pero llegó, secándome las lágrimas, rompiendo hechizos, peleando por mí. Y ¿saben qué? Me hizo princesa.
Llevo 421 días despertándome con tus besos, con zapatos de cristal, mordiendo manzanas, siendo la bella, camuflándome bajo el mar y deseando cada día, pidiéndole a mi lámpara mágica que nunca me despierte de este sueño...
PROMETO CONVERTIRME EN TU REINA
No hay comentarios:
Publicar un comentario