¿Viste cuando intentás que todo salga bien, perfecto? Me propuse pasar el resto de febrero sin problemas y es lo que menos estoy haciendo. Cuanto más intento que esté todo bien, se pone peor. Entonces, ¿qué? Mando a todo el mundo a la mierda, hacer si así me empieza a ir mejor ¿no? Parece que ahora en mi vida se puso de moda lo invertido che, qué bueno. Me encanta, pf.
Vienen mis amigos, hago la comida para ellos para que mi mamá no se tenga que ocupar de eso; intento no pedirle plata, me quede con $12 de todo lo que tenía; me pide que la lleve a mi hermana a la casa de la amiga, la llevo. Ah, pero no le cocino a mis hermanos porque pensé que no iba a alcanzar la comida, ahí si: "Soy una basura", "Me cago en mi familia" y "Sólo pienso en mi". Lindas palabras salidas de la boca de una madre. Un lindo dolor de ovarios la verdad. Está todo muy bueno. Y al final la frase que me tiró: Ah, mira que sorpresa, sobró comida (con la sonrisita esa que no me banco)". PERFECTO.
Y lo demás se los cuento en otro capítulo (tal vez). FIN.
A Gracias blog, me descargué.
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