Los deseos, por mas inalcanzables o locos que parezcan, hay que animarse a intentarlos, arriesgarse a la aventura de dar el primer paso. Y una vez que damos ese primer paso, siempre hay que seguir adelante. Y una cosa hay que aprender: nuestros deseos no siempre van a cumplirse ya, aquí y ahora. Es parte de la vida aceptar que nuestros deseos no son órdenes, sino justamente, DESEOS.
No hay comentarios:
Publicar un comentario